
Autónomos y empresas
¿Ser autónomo o empresa?
Ser autónomo o empresa, qué elegir como emprendedor. Ambas alternativas tienen ventajas y desventajas, sus pros y sus contras. Y ambas están disponibles cuando comienzas a emprender un negocio.
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Ser autónomo o empresa, qué elegir como emprendedor. Ambas alternativas tienen ventajas y desventajas, sus pros y sus contras. Y ambas están disponibles cuando comienzas a emprender un negocio.
Un paso previo es definir, precisamente, qué eres: si empresa o autónomo. Un trabajador autónomo es una persona física que realiza habitualmente una actividad económica de forma independiente.
Por esta actividad responde con sus bienes, y puede hacerla desde un local u oficina, teniendo o no empleados a su cargo, o desde su casa, como aquellos que hacen teletrabajo.
Crear una empresa, por otro lado, es un paso que es muy habitual dar desde el principio ya que actualmente es económico y muy rápido. Inclusive cuando el emprendedor es una sola persona suele ser frecuente que inicie su actividad creando una empresa. Por supuesto, si hay más de un socio lo más natural es constituir una sociedad.
Una sociedad de responsabilidad limitada o SL tiene personalidad jurídica, responsabilidad limitada y es un tipo de sociedad mercantil. Además, este tipo de empresa es de los más frecuentes en España.
Según los últimos datos oficiales disponibles del Directorio Central de Empresas (DIRCE), a 1 de enero de 2025 había en España 3.310.824 empresas económicamente activas. Este es el dato más reciente publicado por el INE disponible en 2026.
Importancia de las empresas a nivel sectorial en España
A 1 de enero de 2025, el comercio era el sector con mayor peso, con 625.664 empresas activas, equivalentes al 18,9 % del total. Las actividades profesionales, científicas y técnicas representaban el 12,6 %.
El DIRCE clasifica además otros sectores relevantes, como transporte y almacenamiento, hostelería, información y comunicaciones, actividades financieras y de seguros, actividades inmobiliarias, actividades administrativas y servicios auxiliares, educación, sanidad, servicios sociales, actividades artísticas y otros servicios.
El comercio reunía 625.664 empresas activas, mientras que las actividades profesionales, científicas y técnicas alcanzaban 416.544 empresas.
La construcción contaba con 389.146 empresas activas y representaba el 11,8 % del total a 1 de enero de 2025.
Crear una SL online
Hasta los primeros años del siglo XXI era mucho más costoso y lento crear una empresa que darse de alta como autónomo. Esto se debía a que no existía un medio telemático óptimo para constituir una empresa en poco tiempo y con unos costes de constitución bajos.
En el año 2003 se regula el Documento Único Electrónico y posteriormente, en el año 2006, con el RDL 1332/2006, se incluye la creación de sociedades de responsabilidad limitada.
La constitución telemática mediante el sistema CIRCE y el Documento Único Electrónico permite centralizar numerosos trámites. Los costes notariales y registrales dependen de las circunstancias concretas de la sociedad, del procedimiento empleado y de si se utilizan estatutos tipo, si bien existen unos aranceles mínimos de 60 euros para la constitución notarial de la SL y 40 euros para el registro mercantil, cuando se cumplan determinadas condiciones.
Autónomos Pymes Asesoría Online S.L.P. conoce de primera mano la evolución de la constitución de sociedades limitadas de manera telemática, ya que la primera empresa que constituyó de este modo fue en el año 2012.
Diferencias entre autónomo y empresa
Las diferencias entre autónomo y empresa son aspectos que debes conocer y considerar a la hora de iniciar una actividad económica si quieres maximizar tus recursos. Aquí se presentan las principales diferencias.
La diferencia básica es la naturaleza de la persona que efectúa una actividad empresarial. Mientras el autónomo es una persona física, la empresa es una persona jurídica.
Esta es la diferencia mayor y afecta a la responsabilidad patrimonial en la realización de una actividad empresarial, siendo mucho más desfavorable en el caso del autónomo.
Otras diferencias se encuentran en las obligaciones fiscales de los autónomos frente a las empresas. Básicamente, el autónomo, al ser persona física, se encuentra bajo los impuestos relacionados con la renta, el IVA, etc., pero no liquidará impuesto de sociedades.
Por el contrario, las empresas están obligadas a presentar impuesto de sociedades además de otros impuestos que son comunes con los autónomos, tales como retenciones de IRPF si existen, IVA, etc.
Las sociedades de responsabilidad limitada tienen, al igual que el resto de sociedades mercantiles, obligaciones mercantiles como, por ejemplo, la legalización de los libros o las cuentas anuales, así como la obligación de efectuar contabilidad.
Esto supone un ligero incremento del coste frente al autónomo que se encuentre incluido en un régimen de estimación simplificado, donde no es necesaria la contabilidad o las obligaciones registrales de las empresas.
Por otra parte, la sociedad de responsabilidad limitada, como su propio nombre indica, tiene una limitación en su responsabilidad mercantil.
En 2026 es posible constituir una sociedad limitada por vía telemática, pero no existe un plazo oficial único garantizado para todos los casos. La duración depende, entre otros factores, de la certificación de denominación, la documentación aportada, la notaría, el Registro Mercantil y las incidencias del expediente.
De acuerdo con nuestros datos estadísticos propios de constitución de SL efectuadas por nosotros como PAE, un gran número de expedientes tardan menos de 24 horas laborables, siempre dependiendo de la existencia de denominación social, disponibilidad de la información para elaborar el expediente DUE, y sin tener en cuenta circunstancias ajenas como por ejemplo retrasos de algún organismo público o del Registro Mercantil, así como cualquier otra posible incidencia.
Trámites y costes para crear una empresa
El precio del servicio de constitución es un dato comercial del despacho y debe confirmarse antes de publicarlo. Los costes finales pueden incluir honorarios profesionales y, según el procedimiento, aranceles notariales y registrales u otros gastos.
¿Qué gastos de constitución se incluyen?
Desde la entrada en vigor de la Ley 14/2013 de apoyo a los emprendedores las SL puede constituirse sin acreditar el capital social.
Se permitió constituir determinadas sociedades limitadas sin aportar el certificado bancario, siempre que los fundadores declarasen en la escritura que respondían solidariamente de la realidad de las aportaciones.
Hoy esa posibilidad está recogida con carácter general para las sociedades limitadas en el artículo 62.2 de la Ley de Sociedades de Capital: «No es necesario acreditar las aportaciones dinerarias si los fundadores manifiestan en la escritura que responden solidariamente frente a la sociedad y frente a los acreedores sociales de que esas aportaciones son reales.»
- Petición de denominación social al Registro Mercantil.
- Aranceles de notaría y Registro Mercantil que correspondan según el procedimiento y las características de la constitución.
- Comunicaciones censales a la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT).
- Alta de autónomo en caso de no serlo y comunicaciones a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS).
- Solicitud de la cuota reducida para nuevos autónomos, cuando resulte aplicable. En 2026 su cuantía debe comprobarse en la normativa presupuestaria vigente; la ley estableció 80 euros mensuales únicamente para el período 2023-2025.
- Asesoramiento profesional personal para crear tu empresa.
Cómo aportar el capital social
Según la experiencia en constitución de empresas, las formas más habituales de aportar el capital social son mediante bienes, dinero sin acreditar o efectivo acreditado mediante certificado bancario.
Con bienes nos referimos, por ejemplo, a teléfonos móviles, ordenadores, mobiliario de oficina, herramientas y máquinas para usar en la actividad empresarial, vehículos, etc.
Las aportaciones dinerarias pueden acreditarse mediante certificación bancaria. La Ley de Sociedades de Capital también permite que los fundadores manifiesten en la escritura que responderán solidariamente frente a la sociedad y los acreedores de la realidad de las aportaciones dinerarias, sin aportar certificación bancaria.
Cuando se prescinde de la acreditación bancaria, los socios fundadores asumen responsabilidad solidaria sobre la realidad de las aportaciones. Esta opción no elimina la obligación de aportar efectivamente el capital comprometido.
Por último, el caso menos frecuente, según la experiencia de constitución, es aquel en el que se aporta el capital en efectivo y se acredita mediante un certificado bancario.
Responsabilidad de la actividad empresarial
Los autónomos deben responder con su patrimonio personal por deudas adquiridas ante terceros. En cambio, las empresas de responsabilidad limitada (SL) responden por las deudas con el patrimonio de la sociedad.
Es un factor importante a la hora de decidir entre empresa o autónomo.
Contabilidad y administración
Las obligaciones registrales del autónomo dependen de su actividad, del régimen de determinación del rendimiento y de sus impuestos. En estimación directa pueden exigirse, entre otros, libros registro de ventas e ingresos, compras y gastos y bienes de inversión; en determinadas actividades también existen libros específicos. No todos los autónomos están obligados a llevar exactamente cuatro libros.
Una empresa SL, por su parte, debe llevar una contabilidad completa y los impuestos propios de las sociedades. Anualmente debe presentar la legalización de los libros y las cuentas anuales en el Registro Mercantil.
La cotización de los autónomos se determina en 2026 mediante tramos de rendimientos netos. La persona trabajadora elige una base dentro del intervalo de su tramo y puede modificarla hasta seis veces al año si cambian sus previsiones. La comparación de costes con una sociedad debe hacerse caso por caso.
Financiación empresarial
Otro factor a considerar al elegir entre empresa o autónomo es la financiación empresarial. En general, es más fácil para los bancos calificar la solvencia de una empresa que la de un autónomo.
Crear una empresa cuya actividad sea rentable, en la que se vayan reforzando cada año los recursos propios y que tenga un margen de beneficio interesante, hace que sea más sencillo el acceso a financiación externa.
Asimismo, teniendo una empresa también puede ser más sencillo incorporar a socios capitalistas que quieran simplemente invertir su capital en ella, algo que en el caso de ser autónomo sin empresa es mucho más complejo de conseguir.
Estrategias de marketing y publicidad
El desarrollo de una estrategia de marketing y publicidad es quizá otro de los aspectos donde la empresa adquiere mayor relevancia.
Es cierto que existen casos puntuales donde la persona adquiere una gran relevancia en la actividad empresarial, pero para la gran mayoría de los casos es a través de la empresa como mejor se pueden desarrollar campañas de marketing, publicidad, fortalecimiento de marca o apoyo al nombre comercial para mejorar las ratios de venta y beneficio.
Entonces, ¿empresa o autónomo?
Considerando que se trata de una opinión, se considera más interesante crear una empresa en la gran mayoría de los casos. Si bien siempre es necesario revisar caso a caso de manera que se pueda analizar la mejor respuesta posible.
Solo cuando la actividad económica vaya a ser limitada o pequeña y exista una capacidad de inversión igualmente reducida sería más aconsejable ser autónomo con una actividad empresarial individual.
Pero si se observa todo lo relacionado con la responsabilidad a nivel empresarial, la capacidad para incorporar nuevos socios capitalistas, la imagen de marketing y publicidad y se pone en el otro lado de la balanza la rapidez en crear una SL, el coste de constitución reducido y la posibilidad de no desembolsar dinero en efectivo como capital social, la página concluye que puede merecer la pena crear una empresa y no quedarse únicamente como autónomo individual.
Fuentes oficiales de la actualización
- Instituto Nacional de Estadística (DIRCE, datos a 1 de enero de 2025)
- BOE: Ley 18/2022, de creación y crecimiento de empresas
- Seguridad Social: bases y tramos de cotización de autónomos para 2026
- Agencia Tributaria: tipos de gravamen del Impuesto sobre Sociedades en 2026
- BOE: Real Decreto-ley 13/2022, cuota reducida de autónomos
Actualizado con fuentes oficiales disponibles en julio de 2026.

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